Bueno, bueno, al final todo pasa ¿verdad?
Estas dos últimas semanas han sido frenéticas, tanto, que no he tenido tiempo ni de pasarme por aquí y escribir alguna cosilla...
Primero el Trofeo de Baile, nuestro acontecimiento más importante y el que más responsabilidad nos supone, tanto que hasta el miércoles siguiente ni Juanjo ni yo fuimos personas... el lunes apenas podía bajar las escaleras de casa, ¡qué agujetas! Hasta Óscar durmió más de lo habitual esos días. Pero mira, ya ha pasado y además, ha sido un éxito... ahora, lo más inmediato será preparar una cena para todos los colaboradores... vamos a ir buscando ya fecha a ver si pudiera ser antes de navidad.
El fin de semana pasado nos fuimos a Gandía, que también nos ha traído un poco de cabeza porque no había habitaciones, luego a última hora ha habido que hacer reajustes porque algunas personas se han echado atrás en el último momento,... en fin, lo habitual cada vez que ser organiza algo con tanta gente... porque al final, éramos casi 100 personas distribuidas en 3 hoteles.
Y la verdad, una vez superado el tema de la sala para bailar, creo que ha sido un fin de semana agradable ¿no os parece?
El estrés de comer antes que el grupo religioso (todo hombres!!!), los paseos por la playa, los baquetazos por falta de concentración,... creo que, salvo las fiebre y toses sufridas por algunos de los que allí estábamos, ha sido un viaje divertido ¿para repetir? Vosotros diréis.
Un abrazo!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario